Poema por Richard Chitty
" Tu sabes mi locura y mis delitos no te son ocultos " Salmo 69, v. 5. Aquellos ojos quemaban como dos piedras calcinantes colocadas en el alma. Era una tarde de abril y nada más. Como el mar furioso tu vida me inundó. Mi alma suicida perdió todos los estribos para entregarse Ah! Estos sentimientos pronto han crecido y no hay vuelta. Caracas, 02/08/1995.